Desde épocas muy antiguas, las
gemas y los cristales han desempeñado un importante papel en
los ritos de adivinación.
Se han atribuido varias
propiedades a las piedras en función de su textura, su
color y las marcas que presentan. En la Edad Media, por
ejemplo, la amatista se utilizaba como protección contra la
embriaguez, mientras que se creía que el ópalo hacía a la
gente invisible.
Existen al menos dos métodos de
echar los cristales para que formen un dibujo que pueda ser
leído. La adivinación gitana usa 12 piedras preciosas y
semipreciosas, además de un tosco pedrusco, conocido con el
nombre de “Significador”. Se dibuja en el suelo un círculo
de 40.5 cm de diámetro, y el consultante toma las 13 piedras
y las tira dentro del círculo para que puedan ser
interpretadas. Si el Significador cae fuera del círculo, las
piedras deben volver a tirarse. Si esto ocurre una segunda
vez, la lectura debe esperar al día siguiente.
Otro método es el de sentar al
lector frente al consultante, con los cristales colocados
entre ambos sobre una bandeja cubierta de terciopelo negro.
Se coloca una alfombrilla, también cubierta de terciopelo
negro, frente al consultante. Éste elige 9 cristales, los
saca de la bandeja y los coloca sobre la alfombrilla. Aunque
pueden utilizarse muchos tipos de cristales, los más fácil
para los principiantes es empezar con las 12 piedras aquí
descritas. Mientras que las prácticas tradicionales utilizan
piedras preciosas, éstas pueden ser usadas en s estado
geológico bruto. Si no es posible conseguirlas, también es
aceptable sustituir las piedras por otras de valor inferior,
como el diamante por el cuarzo transparente, el ámbar por el
topacio, el cuarzo rosado por el rubí, el jade por la
esmeralda y la turmalina por el zafiro.
Cuando utilice el método gitano
de lectura, tome nota de cuáles piedras caen cerca del
“Significador”. Si ésta queda cerca de un rubí o de un
topacio, por ejemplo, puede aconsejarle al consultante que
tenga precaución con un extraño. Cuando más cerca esté una
piedra del centro del círculo, antes ocurrirá un hecho
importante. Cuando utiliza la bandeja, la alfombrilla y el
terciopelo, las primeras piedras seleccionadas muestran las
preocupaciones más inmediatas del consultante.
Ágata :
Se dice que el ágata produce un aumento
de la vitalidad y de la confianza, ayudando
al que la lleva con ráfagas repentinas
de energía.
En una lectura, el ágata puede indicar
una agradable sorpresa para el consultante.
Amatista :
La amatista es considerada una ayuda
para el conocimiento espiritual, y también se dice que
es una piedra de buena fortuna para los amantes. En la
lectura, indica que pueden perderse algo de valor
sustancial.
Hematita :
En la lectura, la hematita
(o restañasangre) puede indicar dolores físicos y ser
una advertencia
para que se disminuya el
ritmo. A menudo es vista como una señal de estrés; a
veces muestra
el advenimiento de una
sorpresa desagradable.
Diamante :
El diamante simboliza la
fuerza y la valentía. Si se lleva en el lado izquierdo
se cree que protege
a su portador de los
enemigos. En una lectura suele ser indicativo de un
ascenso en los negocios.
Esmeralda :
La esmeralda puede ayudar al que la lleva
a superar la depresión y el insomnio y a mejorar su
capacidad de memoria. En una lectura, puede indicar que
hay un admirador secreto en la vida del consultante.
Granate :
Esta piedra favorece una disminución del
ánimo alegre, aumentando el coraje y la autoestima.
En una lectura, puede anunciar la llegada
de una carta importante.
Ópalo :
Se dice que induce al
que la lleva a soñar despierto; a veces se dice que el
ópalo de mala suerte, especialmente en un anillo de
compromiso. En una lectura, un ópalo puede indicar una
posible
muerte.
Rubí :
Se dice que el rubí
aumenta la energía, fomenta la amistad y favorece la
intuición. En una lectura, puede mostrar que el
consultante es demasiado perfeccionista. También puede
indicar la influencia
de un extraño.
Zafiro :
Se dice que está es la
piedra de la suerte para los amantes. Este portador de
buena fortuna indica paz y armonía en una lectura.
También puede significar que un error en el pasado del
consultante por fin le va a dar alcance
Ónice :
Esta
piedra semipreciosa trae felicidad a las parejas
casadas. En una lectura indica una boda, aunque no
necesariamente del consultante.
Topacio :
El
topacio ayuda al portador a superar el insomnio y trae
consigo fidelidad en el amor. En una lectura, puede
aconsejar al consultante que opere con extrema cautela.
Turquesa :
Se dice
que la turquesa protege de cualquier peligro al que la
lleva. Puede indicar contento y generalmente suele
significar una respuesta afirmativa a la pregunta que se
le ha hecho.